Mille Miglia

Chopard

La tradicional firma de relojes suizos Chopard lanza el cronógrafo Mille Miglia como símbolo de sus veinticinco años de patrocinio de las carreras italianas. Esta pieza limitada se inspiró en el diseño de los automóviles de carrera históricos.

Mille Miglia es una prueba automovilística que fue creada en 1927 por los italianos Renzo Castegneto, Giuseppe Mazzotti, Aimo Maggi y Giovanni Canestrini. Además de ser una carrera amada por los italianos, para la casa suiza Chopard es una aventura vivida como propia. Tanto, que su co-presidente colecciona automóviles antiguos y participa todos los años en la carrera, al igual que su padre y presidente de honor de Chopard Karl Scheufele III.

El vínculo entre Mille Miglia y Chopard se originó en 1988, cuando la casa de relojes se convirtió en patrocinadora de la prueba. Desde entonces Chopard ha estado presente en todas las carreras Mille Miglia, consideradas las más bellas del mundo.

En sus comienzos, durante 1927 y 1961, Mille Miglia consistía en una prueba de velocidad sobre la carretera dónde se debía atravesar Italia del norte ida y vuelta en menos de 20hs. Hoy en día la carrera se ha transformado en un rally de tres días a lo largo de una carretera sinuosa en la que compiten antiguos modelos de automóviles que hubieran participado en las pruebas de 1927 a 1957. Las únicas herramientas que se le permite utilizar a los pilotos son el road book y su instrumento de medida del tiempo. Es allí donde los cronógrafos Chopard juegan su mejor papel, como sucede con el modelo Mille Miglia 2013.

Pensado como herramienta imprescindible, este cronógrafo está dotado de un segundo huso horario sobre 24 horas, con fecha. Para diseñar la forma, los artesanos se inspiraron en los automóviles de competición que participan de estas carreras y lo plasmaron en el reloj para homenajear a la competencia Mille Miglia.

Tal como caracteriza a la casa Chopard, cada detalle del cronógrafo fue pensado desde la excelencia. La caja de 42,8mm –de acero u oro rosa de 18k- está coronada por un delicado bisel de 44mm, lo que permite al reloj conservar su prestancia y adaptarse a las muñecas más finas. Las asas, cortas y profundas, también fueron diseñadas de manera de lograr la óptima ergonomía.

Los botones del cronógrafo poseen forma de champiñón para que sean cómodos y fáciles de utilizar por diferentes tipos de dedos. La correa está realizada en caucho nervado que remite a los legendarios neumáticos de competición Dunlop de los años 60 y la hebilla desplegable puede elegirse de acero o de oro rosa de 18k.

Un aspecto sumamente importante del cronógrafo es su legibilidad. Por eso la esfera cuenta con un minutero rojo rematado en blanco que le permite destacarse y contadores gris claro que contrastan con el resto de la esfera gris antracita. La escala taquimétrica está representada sobre el bisel.

El segundo huso horario también se sitúa en la misma esfera, entre los índices horarios. Tanto los índices como las agujas están recubiertos de Superluminova, lo cual facilita la visión nocturna de la hora.

En cuanto a la gama cromática del cronógrafo, las elecciones estuvieron marcadas por el color fetiche de los automóviles italianos: el rojo. Es este tono el que forma un círculo alrededor del realce de la esfera, rodea los contenedores y viste a las agujas del cronógrafo. 

Entre los detalles técnicos destacables de esta pieza de relojería se puede mencionar: su capacidad sumergible de 100 metros, su corona de acero u oro rosa de 18k con logo de volante, sus pulsadores de acero o de oro rosa de 18k con estriado cruzado, sus 25 rubís en el movimiento, su reserva de marcha de 46 horas y su taquímetro.

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